El pasado 5 de octubre de 2024, Ana y yo asistimos al V Gran Capítulo de la Cofradía del Bonito del Norte en Colindres.

Nos alojamos en el Hotel Playamar de Laredo, un lugar muy recomendable para pasar un buen fin de semana, con vistas impresionantes al mar y un spa perfecto para relajarse.

Conociendo a Sergio Valle y la Gran Familia de la Cofradía
No participamos en las actividades del viernes, pero el sábado comenzó con un desayuno espectacular en el Kiosko de la Música. A medida que avanzaba el día, nos dimos cuenta de que esta cofradía, a pesar de su juventud con solo cinco capítulos, tiene una energía y organización envidiables. Conocer a Sergio Valle, el presidente de la cofradía del Bonito del Norte, cuya vitalidad y dedicación se reflejan en cada detalle del evento ha sido un placer.
Con casi 200 asistentes y más de 50 cofradías presentes, la atmósfera era vibrante.

El Gran Capítulo y el Desfile
La ceremonia oficial en la Casa de Cultura de Colindres fue un momento destacado. Entre otros nombramientos, se distinguió a Carlos Sobera como cofrade de honor, y su discurso estuvo lleno de humor, arrancando carcajadas a todos los presentes. Su comentario de que ahora es tanto “Nabo de Oro” como “Bonito del Norte” fue un toque cómico que muchos recordarán.
También Lucia Velasco ganadera comprometida y el afamado cocinero Jesus Sanchez fueron nombrados cofrades de honor.


Tras el acto, se llevó a cabo un pasacalles animado, donde cientos de personas se reunieron en las aceras para vernos desfilar. Fue increíble ver tanto entusiasmo y apoyo del público, que se sumaba a la celebración con sonrisas y aplausos.
Almuerzo en el Real Club Náutico de Laredo
Nos dirigimos al Real Club Náutico de Laredo para el almuerzo, un lugar con vistas preciosas y un servicio excepcional. El menú fue abundante, comenzando con tres tacos de bonito del norte preparados de diferentes maneras, seguidos de un taco de lechazo. Aunque fue mucha comida, la calidad y los sabores fueron extraordinarios, merecedores de las más altas notas.

Después del almuerzo, tuvimos la suerte de ganar varios premios en el sorteo, lo que sumó aún más a la emoción del día. La jornada culminó con una fiesta llena de bailes y música, donde pudimos relajarnos y disfrutar hasta terminar agotados, listos para regresar al hotel a descansar.

Este capítulo fue, sin duda, una experiencia muy relevante. Desde la calidad de los alimentos hasta el ambiente festivo, todo fue impecable. Nos llevamos recuerdos y risas, junto con la sensación de haber compartido una celebración auténtica y llena de vida.
Muchas Gracias por tan bonitos comentarios